REGLAS O CANONES DE LAS ELECCIONES
(Claude Dariot, Traducción de Juicio de los astros, 1557)

Observando la natividad o la revolución del año, o la pregunta, se adaptará la casa y el significador de la natividad o la cuestión sobre lo que se quiere iniciar. Y si se conocen bien, habrá que adaptar la casa del significado de la cosa que quiere comenzarse y su regente, y buscar una hora en la que sean afortunados.

Por ejemplo, si alguien tiene intención de ir a la Corte, habrá que adaptar la novena y su Almutem, y si hay posibilidad, poner además en el Ascendente el signo que estaba en la décima, en el momento de la natividad o de la cuestión, o la revolución del año, y reforzar el regente de éste en la décima o incluso, en el Ascendente.

Asimismo, habrá que adaptar diligentemente el Almutem del Ascendente y el de la casa donde está situado, y que el signo del Ascendente sea de la naturaleza y cualidad del asunto que quiere emprenderse, como ya hemos explicado anteriormente.
Para iniciar una guerra habrá que elegir los signos de Marte, y así con todo lo demás. Sin embargo, si el Almutem del Ascendente es desafortunado, habrá que disponerlo de tal forma, que aspecte con él en trígono o sextil. La luna también, al ser común y participar en todas las cosas, y su regente, es decir, el del signo o la casa en la que se encuentra, deben reforzarse y adaptarse. La Luna no se pondrá nunca en la primera ya que es desafortunada. Se colocará también el Sol en el Horóscopo o en la casa que signifique el asunto que quiere comenzarse, en Aries o Leo, ya que de otro modo, sería maligno. Igualmente, hay que adaptar el planeta que naturalmente significa la cosa a iniciar, como por ejemplo un matrimonio. En este caso habría que adaptar Venus y fortalecerlo, y si se quisiera comenzar una guerra, habría que fortalecer a Marte, así como Júpiter cuando se desean adquirir riquezas, ya que estos planetas rigen de forma natural estos asuntos. De igual modo habrá que hacer con las demás cosas.
Además, habrá que tener cuidado con el lugar más inmediato de una conjunción u oposición de las luminarias y el regente de éstas, ya que tiene que reforzarse y adaptarse. De forma semejante deberá colocarse correctamente el Almutem de la casa de la esperanza, el de la décima y el de la cuarta, que significan el fin de las cosas, y si no, cuando se encuentren en ella o la miren en aspecto. De otro modo, sería el Almutem de la casa donde se encuentra la Luna el que mediaría si mira a la Luna, o la Luna le mira a él, o bien, el planeta que se une a la Luna, posteriormente sería el regente de la Parte de Fortuna si la mirase, o el significado morará en la Luna y en su regente, o en el cuarto signo que sigue al que se encuentra la Luna (como pretenden algunos), o en el regente del cuarto signo que sigue a la Parte de Fortuna.

Esto es lo que hay que observar para la elección antes de iniciar algo. Pero si todo esto no puede adaptarse, habrá que esforzarse por observar el mayor número de cosas posible, y para ello hay que adaptar y fortalecer, al menos, el significador de la cosa, el Ascendente y su regente, y la Luna. Pero si la Luna es desafortunada, habrá que hacer cadente el Ascendente, y hacer todo lo posible para que el planeta que infortuna la Luna sea regente y Almutem de la primera casa. Esto hará que el Horóscopo se mantenga bajo su fuerza, y no producirá preocupaciones al consultante, siempre que esté libre de todos los infortunios.

Si no puede ser regente del Ascendente, por lo menos deberá serlo de la décima, once o quinta. Y si la Luna está en recepción del citado planeta, no aportará gran infortunio y el mal se verá disminuido. Habrá que poner también en el Ascendente o en la décima, los planetas afortunados, a saber, Júpiter y Venus, o por lo menos, habrá que reforzar el planeta que sea señor de la hora, lo que servirá de ayuda y beneficio.
Estas son, brevemente expuestas, las condiciones favorables que hay que observar en las elecciones antes de comenzar cualquier cosa.