Las técnicas usadas por la tradición en Mundial revelan el estudio profundo de los grandes ciclos véase por ejemplo El Libro de las Cruces en la obra de Alfonso X, o el Imago Mandí de el clérigo francés Pierre de Ailly, y su antecedente mas importante como es la obra de Abumasar.

Sabemos que de la misma forma que medimos el ciclo del milenio (960 años) mediante los ciclos de los grandes, también los milenios deben ser agrupados para entender la obra divina sobre la tierra, ya reflejado este método en el Génesis, UN DIA EN EL CIELO 1000 AÑOS EN LA TIERRA.

 

Si contamos los milenios respecto al diluvio o ultima gran trasformación terrestre (ponencia de Jose Luis Carrrión en el 12º congreso de astrología en Jaca) como confirma Abumasar, y los datos arqueológicos nos encontramos en los 3 milenios que le corresponden al AIRE.

La mecánica de los milenios es ya conocida como se puede apreciar en el glifo:

 

Y sus efectos perfectamente definidos en el Libro cumplido de Ali benRagel el tomo 8º ver cuadros:

 

Como se puede apreciar, la capacidad de este ciclo para explicar acontecimientos nunca ha sido cuestionada por su evidencia.