La realidad en la naturaleza es objetivamente cíclica, hecho que los hijos de la “ilustración” pretenden encubrir con sus teorías del libre albedrío y su pan racionalismo mecanicista.

Este apartado de la ciencia antigua fue tratado desde el principio sobre todo en el Arte Combinatorio, donde se da la pauta para explicar como desde la esencia, tanto la ideas como la emociones y los instintos son fruto de una clave cíclica o combinatoria.

Expresión de esto lo tenemos sobre todo en la Cabala hebrea (el lenguaje de los ángeles sale de aquí), en la magia natural incluso en la manifestaciones religiosas de occidente en el cristianismo, fue en occidente Ramon Lull el que lo explicó con mas claridad con sus ruedas y arboles.

Fue tan importante esta forma de entender el mecanismo de la naturaleza que caló pronto en los cenaculos renacentistas, sobre todo en la corte hispánica de Felipe II asi como fue trasmitida por la orden de los jesuitas (Kircher) entrada ya la ilustración por todo el orbe y los dominicos lo practicaron (Bruno).

Traducimos:

Este mecanismo natural en los tres planos de la naturaleza se distribuyen energeticamente como si fueran arboles en su forma tridimensional.

Este mecanismo natural también se refleja en las técnicas astrológicas que parten del modelo natural para explicar su mecanismo, así lo tenemos en las fridarias que es la combinatoria de los planetas, también en los aspectos y rayos, pero sobre todo en las casas derivadas.

Esto se ha explicado muy poco en los textos de referencia astrológicos y es de una deducción aplastante, que esta en el fondo de la conjetura del conocimiento del tiempo y el espacio, que nos trasmite el modelo clásico de entender la naturaleza, Lull tomo conciencia de esto, pero no fue mas que un mero transmisor y divulgador de lo que hacia cientos de años ya se sabia y se practicaba.