La música desde el mundo antiguo es unos de los vínculos por los cuales es posible captar la fuerza de la luz de los planetas, ya Tolomeo en sus “armónicas” explica como hacerlo, pero los clásicos primero definen que es música:
Se define la música como ciencia divina, gracias a la cual todas las cosas mundanas Se ponen en relación por medio de un vínculo inviolado, y por la que en cada una de las cosas lo semejante se relaciona con lo semejante en la misma proporción. Esta definición de música es adecuada para la mundana, la humana y la instrumental.

Si nos atenemos a las distintas formas en que un astrólogo puede paliar el destino a su consultante podría ser una de ellas la música para ello conozcamos como se divide según los clásicos:
Visto que se divide en dos tipos la llamada mundana será la que centrara sobre todo el interés del astrólogo para tratar de comprender mejor como captar la luz astral mediante esta.
Cito textualmente a los herméticos:

“La música mundana se produce por efecto de los planetas y de los elementos, pues su óptimo orden y disposición proporcional produce en aquellas partes, sin duda, la máxima sinfonía, si concedemos algún crédito a las opiniones de Platón y de Cardano, quienes dicen que se genera una óptima armonía de la concurrencia y movimiento giratorio de las esferas, armonía que no puede ser percibida por nuestras orejas a causa de la gran distancia que hay. Del mismo modo, los elementos mismos se hallan unidos por un vínculo tal que la enemistad entre ellos se resuelve pacíficamente gracias a la interposición de las cualidades afines, y el caos, en otro tiempo mole informe, es informado ahora esencial y diferenciadamente con una ordenación simpatética.
Con una ligazón no diferente se une el alma con el cuerpo del microcosmos, de donde surgen admirables actividades vitales y un consenso de los diversos humores tanto para la actividad vital como para la vegetativa. Una función ayuda, pues, a la otra suave y benignamente.”

Pero la clave sobre cómo se produce esta armonización nos la explican con claridad:

Toda la disposición armónica del macrocosmos se asienta sobre la interacción de dos pirámides, una formal y otra material, pirámide de la luz la primera, de las tinieblas la segunda; la pirámide o triangulo(en realidad son conos de energía) formal tiene su base en la misma Trinidad y llega hasta la superficie dela Tierra; la material tiene su base en la Tierra y llega con su cono hasta el límite de la última esfera.
Estas dos pirámides dividen el mundo en tres regiones o cielos, de los cuales e! superior tiene mayor cantidad de luz, el inferior mayor cantidad de materia y el intermedio igual parte de ambas,.en el centro del cual se halla, a su vez, e! lugar de su intersección, donde se logra el perfecto equilibrio entre la luz y las tinieblas, y corresponde a la esfera del sol, alma del mundo e intermediario entre el grosor de la Tierra y la sutileza empírea. Como vamos a ver, éste es el fundamento de todas las proporciones, consonancias y barmonias macrocósmicas.
En su origen se emplea otro tipo de doble pirámide para mostrar el «desdoblamiento» de la Divinidad en el macrocosmos. Vemos, el triángulo de la Trinidad que se refleja como en un espejo en el triple mundo (empíreo, etéreo y sublunar o de los elementos) del siguiente modo:
Proyectándose así el 3 metafísico y primigenio en el 3 físico y mundano, o descendiendo la unidad en la multiplicidad.

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