La sociedad occidental y sobre todo desde la ilustración a desdibujado el concepto de destino, pero si retomamos las ciencias clásicas veremos como DESTINO no es otra cosa que EL REINO DE LA NECESIDAD, o imarmene como le llaman los griegos.

Es pues el cumulo de necesidades lo que ata a la naturaleza el alma del hombre, entendiendo por alma ese “pulso” que continuamente azota nuestras conciencias en lo profundo del espacio mental sensible.

La astrología al igual que la religiones del mundo clásico tratan de gestionar estas necesidades definiendolas y tratando de conjeturar (la astrología) en el crecimiento del ser humano el cumulo de necesidades que aparentemente se agolpan en unos tiempos y en otros se diluyen.

Daré las mas básicas:

Así la luz de los planetas que son las señales del orden sensorial del ser vivo van canalizando en tiempo y plano correspondiente estas necesidades que cubren el espectro básico de la vida humana en la naturaleza, esto unido a la fuerza de las casas, que son los escenarios donde cada necesidad desea ser nutrida o proyectarse son la clave que explica la existencia plena o deficitaria, al final del camino biológico de retorno al UNO.

Así se puede entender que todas la religiones dispongan de dos vías la del MUNDO y la del RETIRO del MUNDO o monacal, en oriente esto se entendió y se explica perfectamente porque no han consentido que los científicos mecanicistas les expliquen como funciona la energía vital de la naturaleza.

Hoy cuando se pone de moda la llamada INTELIGENCIA EMOCIONAL inventando la rueda otra vez, que precisamente ya  la explicó muy claro Platón y los neoplatonicos con su MENTE SENSIBLE y que el “mecanicismo” anuló por supersticioso. Tenemos que ser muy claros al definir los conceptos que siempre estuvieron perfectamente claros y esperimentados, los hindues, los chinos etc nos lo explican claro, no hay que inventar la rueda, y podemos entender como uno es “libre” cuando domina o elimina necesidades como le pasa al anacoreta que al reducirlas siente libertad y gana albedrío o el budista etc.

Así podríamos decir que una carta natal es un determinado patrón de necesidades a cubrir indicadas en tiempo y plano por los planetas, verdaderos tentáculos  de la mente sensible que dirige el crecimiento de la vida.

Un saludo