Muchas veces en nuestra fascinación por lo que nos presentan como oculto podemos dar valor a sucedáneos que no hacen nada mas que estimular nuestra imaginación y despistarnos, es el caso del libro perdido de Nostradamus personaje continuamente usado como reclamo profético (lamentablemente) en la modernidad pero en este caso sabemos de donde salieron estas imágenes que se nos presentan como de Nostradamus:

El texto son una secuencia de imágenes producidas por el abate Gioachino de la orden franciscana:

Veamos algunas de las imágenes del perdido libro :

 

La original sacada del vaticinio franciscano:

sigamos con alguna mas del perdido libro:

Esta corresponde con la del Abad franciscano:

 

En fin asi podríamos seguir, pero es lamentable que se prefiera atribuir a Nostadamus, una serie de imágenes claramente plagiadas de un texto religioso anterior y que tiene una secuencia  propia si se consulta el original totalmente documentada.

Este esoterismo salido de la ilustración (impulsado por los de anglolandia) prefiere alimentar “simboleros” que admitir que existe un verdadero orden en la naturaleza y que es explicable por las ciencias clásicas, como así lo usa este abad franciscano que en su eremitorio consiguió meditando, comunicar con la esencia de la naturaleza y extrajo la información deseada.

Tal vez debajo de todos estos esoterismos ilustrados siempre existe un intento de manipular la verdad de las ciencias clásicas, para desprestigiarlas frente a la mente moderna y despistarla con prestidigitación.

Un saludo