Las elecciones son para el astrólogo la herramienta de corrección del tiempo en el corto periodo, fundamentadas en la observación del tiempo en la naturaleza podría resumirse su justificación en este axioma de observación del orden natural:
LLUEVE POR DESTINO TE MOJAS POR ESTUPIDEZ
Toda ciencia se fundamenta en el pronostico la moderna y la clásica, la diferencia es que la astrología incorpora una visión del tiempo diferente, por eso no pudo ser mutada en la ilustración, pues para el astrólogo la naturaleza es un “templo” a diferencia de la mente ilustrada que la considera un “almacén”.
Esta idea de observarla como un “templo” establece una consecuencia, que el tiempo es diferente para cada sistema observado.
Los clásicos nos dan los procedimientos claros para manejar la elecciones pero hay primero una principal consideración:
NO REALIZAR UNA ELECCIÓN SIN CONOCER LA CARTA NATAL DEL CONSULTANTE.


Es coherente pues no es lo mismo una carta de tiempo como es una elección que una carta de una energía ocupando un espacio o cuerpo como es la natal.


Pero sobre todo el principal luminar será la Luna por su rapidez para sintonizar con el corto periodo aquí el Sol tiene menos relevancia, así la Luna marcara la tendencia de resultado final mediante su ciclo.


Este cuadro nos deja claro que debemos sincronizar bien los elementos del natal (con los naturales) para garantizar los resultados sobre todo el almuten de la genitura y el del espíritu, dependiendo de que efecto deseamos controlar por ejemplo si es una operación quirúrgica será el almuten de la genitura si es un proceso emocional el del espíritu.